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Edicto de deshaucio

October 14th, 2011 (11:57 am)

Nunca se había detenido a pensar cuando empezó todo, pero aquella nota en su mano hizo que su mente se remontase un año atrás. Las acciones de aquella empresa caían en picado, y con ellas (maldito sea aquel amigo que se lo aconsejó) la mayoría de su dinero. 

Luego su mujer, tan perfecta, con ese aspecto de estar por encima del bien y del mal, casi de divinidad; ¿Cómo podía amarla tanto?; Estaba seguro de que ella sería su apoyo en los tiempos difíciles; que siempre lo querría. Hasta que descubrió que sus visitas al gimnasio pasaban, indefectiblemente, por el apartamento de un jovencito modelo argentino de pelo ensortijado y aspecto encantador.

Aquello le golpeó duro, y decidió refugiarse en su trabajo, hasta que ese refugio exploto en mil pedazos junto con el cierre de su empresa por desfalco y malversación de no se que fondos y no se que ayuntamiento.

Ella se fue, llevándose casi todo lo que le quedaba, junto con sus hijos y su perro se mudó al chalet, que para eso ya estaba pagado, y se cuido muy mucho de separar legalmente todo aquello que en su salida consideró suyo. 

Para entonces esconderse en los antidepresivos y el whisky a todas horas había reventado su estomago y su cerebro, así como las escasas relaciones sociales que le quedaban.

Ver como la grúa se llevó su flamante BMW de vuelta al concesionario no fue tan duro, diluido todo en un espeso vapor etílico.

Y ahora estaba allí, con aquella nota en la mano, mirando con aspecto embobado a aquel funcionario del juzgado de aspecto prepotente.

Cogió el palo de golf del paragüero de la entrada de forma casi automática, y antes de que nadie pudiese reaccionar lo había hundido en el cráneo de aquel estúpido funcionario, ante el asombro del policía local que no atinaba a sacar su pistola.

El segundo golpe fue para el, sintió como la bola maciza del palo mezclaba los pedazos de seso de funcionario con trozos de sus propios dientes, luego con el líquido de su globo ocular, luego ya no sintió nada.

Sin mediar palabra soltó el palo y se agacho ante el policía, extrayendo de su funda la pistola reglamentaria. La amartilló y apunto a la secretaria judicial, que hasta entonces se había limitado a chillar histérica con los brazos encogidos. Ella se calló, después su cerebro explotó por detras, salpicando el descansillo.

Bajó por las escaleras con el arma aún en la mano, saludando a los vecinos que abrían sus puertas y las volvían a cerrar aterrorizados.

Salió a la calle, el día era radiante, se detuvo y con el pareció detenerse todo durante una breve fracción de calma absoluta. 

Sonrió, después inspiró, y lentamente, apretó la pistola contra su sien.

Sirenas

February 19th, 2009 (08:12 pm)

El sonido de las sirenas retumbó en la pequeña estancia

Hacía dos días que los alimentos se habían terminado, el hambre empezaba a acuciar

Miró hacia la esquina y observó a sus compañeros, taciturnos, apagados...

es necesario salir a buscar comida -pensó-, si seguimos así no duraremos mucho

Acercándose a la ventana, corrió el paño negro que la cubria  y asomó la cabeza con cuidado, no se veía nada

Animado por la ausencia de actividad, se dirigio a la puerta y la entreabrió para escrutar el exterior. Olía a grasa quemada, era un olor intenso, que se introducia por la garganta. Se sobrecogió.

Tengo que hacerlo, es necesario -se dijo a si mismo-

Armándose de valor, abrió del todo la puerta y rápidamente salió a la calle.

Se quedó muy pegado a la pared, tratando de confundirse con ella. Su respiración entrecortada era el unico sonido cercano.

No están, las sirenas han sonado, se han ido - se repetía a si mismo tratando de infundirse valor-

Se lanzó a la carrera hacia el otro lado de la calle, la distancia hasta el supermercado no era mucha, asi que corrió con todas sus fuerzas

De pronto un chasquido metálico le hizo volver la cabeza.

Tan solo vió aquella garra mecánica que lo cogió y levantó en volandas.

Comenzó a gritar, tratando inútilmente de librarse de la tenaza que lo arrastraba hacia aquel horno ardiente

La maquina le arrojó dentro sus fauces cromadas, consumiéndole para obtener mas energía. Siguió avanzando, inexorable.

Las sirenas volvieron a sonar

En algun lugar cercano, alguien escondido pensó: se han ido, es el momento...


La trinchera

November 14th, 2008 (02:45 pm)

Agachado en la trinchera aguantaba la lluvia que caía en tromba.

Su viejo capote apenas contenía el agua, que se empeñaba en atravesarlo, empapándolo hasta los huesos.

LLevaba mas de tres días allí, esperando.

Desde el otro lado de la linea se oían los altavoces de la propaganda enemiga:
Venid, rendios a nuestro ejército, aquí podreis estar calientes y secos...

Moviendo lentamente la cabeza miró a su alrededor.

El resto de los hombres estaban tan cansados y ateridos como el, hacía mucho ya que las consignas habían dejado de tener sentido, ninguna arenga patriotica podría hacer que aquellos soldados recuperasen un espíritu combativo que se había ido apagando con la lluvia, el frio y el hambre.

Su mano rebuscó dentro de su chaqueta. Sacó la manchada foto en la que se veía aquella escena mil veces contemplada: Su chica y el, abrazados a la orilla del rio, sonriendo.

-Estoy a un millón de años de aquel lugar- penso.

Los altavoces seguían sonando: Tenemos comida y una cama seca para vosotros, venid, entregaos y todo habrá terminado....

"todo habrá terminado" pensó. Al principio aquellas frases le parecían absurdas, pero ahora...

Un mensajero cruzó corriendo delante de el, entrando como una exhalación en el puesto de mando.

Al cabo de un rato, salió de nuevo. -Las lineas han caido, no vendrá ayuda.- dijo con rostro apesadumbrado, y volvió a salir corriendo perdiendose en la noche.

No vendrá ayuda...

Esa frase resonó como una granada en su cabeza.

De repente se puso en pie, miró hacia el otro lado de la linea y salió de la trinchera.

Empezó a caminar. -Una cama caliente-, pensaba, -comida...-

Aceleró el paso, ya podía ver las trincheras del enemigo, los altavoces seguían sonando: venid, venid...

De pronto, un disparo retumbó en el aire, sintió como un mazazo que le golpease en el vientre y cayó de rodillas.

Se llevó las manos al estómago, la sangre brotaba a borbotones.

cuando su cara tocó el suelo ya estaba muerto

Desde el otro lado el francotirador hizo otra marca en la culata de rifle. Sonrió.

-Venid, venid...- Sonaban los altavoces


El partido

October 14th, 2008 (08:41 pm)

Los niños juegan descalzos

Por pelota, un montón de trapos atados

Por estadio, un terreno baldío

Por público, los viejos del lugar

Los niños juegan descalzos

Uno corre como loco mientras grita: PÁSALA

Dos del equipo contrario se dirigen hacia el

Resuelto a pasar, emprende su carrera

Dribla al primero, esquiva al segundo

La somera portería hecha con palos se dibuja ante el

Voy a conseguirlo -piensa- y acelera

La espoleta no tiene prisa, lleva alli mas de tres años

El niño la pisa

El partido termina, hoy no ha ganado nadie.

En algun despacho a miles de kilómetros dos hombres se dan la mano

Han cerrado otro trato, las minas estan en camino.







El anciano

October 7th, 2008 (07:06 pm)

El viejo, sentado en su mecedora rememoraba mejores tiempos.

Recordaba a Lucy, aquella chica de rubios cabellos, que sentada en el asiento de atras le introdujo en el mundo de los adultos.

Recordó a sus amigos, ya casi todos enterrados. Jack, el viejo truhán siempre dispuesto a perseguir una falda, Mike, honesto y serio, joe, el culebrilla del grupo...

Despues pensó en mary, su dulce mary. Su vida no habia sido la misma desde que ella se fué.

Rememoró mil batallas, aventuras, peleas...

Y todo eso desaparecerá conmigo -pensó-

Anochecía, en el porche comenzaba a hacer frio.

Se levantó con esfuerzo y se dirigió con paso vacilante hacia la entrada de la casa.

Entonces lo oyó, fue un crujido, que delataba una presencia

¿Quién es ? -preguntó-

Una sombra surgió del fondo del porche, ahora sumido en penumbras.

Un muchacho, de unos 20 años, con aspecto de necesitar algo que no se consigue en farmacias, le estaba apuntando con un rifle.

Venga abuelo, entre en la puta casa y deme el dinero -espetó-

El viejo le miraba asombrado, no se movió.

El chico avanzó hacia el con lentitud, claramente asustado.

El anciano sonrió y con gesto tranquilo extendió su mano hacia el muchacho, este dió un respingo y volvió a encañonarlo.

Te he dicho que entres en la puta casa -repitió vociferando-

Entonces el anciano comenzó a andar hacia el, decidido, sin ninguna duda.

Sabía que el chico iba a disparar, lo deseaba, era su billete para salir de allí, asi que continuó avanzando hacia el.

El chaval disparó, el disparo retumbó por todo el zaguán mientras el viejo caía al suelo.

Cuando el chico se acercó a el, sonreía.

Oyó los pasos apresurados del chaval mientras escapaba, miró al techo y mientras lanzaba un último suspiro murmuró: espérame mary, ya voy, espérame.

La noche se adueño de todo.

Una vez más

September 4th, 2008 (03:47 pm)

Una vez más la miró, dulcemente apoyada en el brazo del sofá, dormitando.

Una vez más pensó en lo maravilloso que había sido todo, en como se habían conjugado en una unión mística tan dificil de describir.

Una vez más reflexionó sobre lo que podría ocurrir si dejaba que aquello continuase.

Una vez más sintió miedo de romper con ella, de no volverla a ver, de tener que olvidarla.

Una vez más intentó que todas aquellas ideas no le taladrasen contínuamente el cerebro.

Una vez mas recorrió el camino hacia la cocina.

Una vez más abrió la llave del gas, pero no encendió la llama.

Una vez más se sentó en el salon, contemplándola.

Una vez más, cuando el olor a gas invadía ya toda la casa, prendió un cigarrillo.

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Al volver a casa

August 25th, 2008 (01:06 pm)

Abrió la puerta y una vez dentro se quitó el guardapolvos

El sudor resbalaba por todo su cuerpo tras el esfuerzo.

Hacia tiempo que no corría tanto -pensó-

Aun no entendía como había ocurrido, el siempre era concienzudo en la preparación, nunca dejaba nada al azar

Malditos imponderables.

Se acercó al baño y metió las manos bajo un chorro de agua tibia, el lavabo se tiñó de rojo mientras se enjuagaba y limpiaba la hoja.

Unas sirenas a lo lejos captaron su atención durante unos segundos, pero se alejaban.

Tras asearse, se acercó al mueble bar y se sirvió un whisky.

En ese momento un chasquido en la cerradura hizo que se sobresaltara, la puerta se abrió y una figura femenina atravesó el umbral.

Hola cariño - exclamó ella mientras se quitaba los zapatos-, ¿que tal tu día?

Bien, -contestó- como siempre, ya sabes, poca cosa nueva.

Encendió el televisor, ella se acurrucó a su lado.

El telediario hablaba de un nuevo crimen del loco del cuchillo, las imagenes eran brutales, un policia hablaba de lo cerca que habían estado esta vez.

¿Quien puede estar tan loco como para hacer algo así? -se preguntó ella en voz alta-

Si, -contestó el- el mundo esta realmente enfermo.

Se besaron en los labios suavemente y se quedaron abrazados, mirando la pantalla.

Noche de amor

August 20th, 2008 (11:45 am)

Llevaba horas observándola.

Había una morbosa cadencia en su respiración mientras sus pulmones luchaban por obtener aire entre aquellas ataduras que ceñian sus pechos.

La tenue luz de la luna tras una ventana bañaba su blanca piel marcada por los azotes.

En el aire, una extraña mezcla lo impregnaba todo de sexo, miedo, placer, dolor y deseo.

Recorrió con los ojos el contorno de su figura, sus caderas, sus piernas, sus hermosos pies.

Se levantó lentamente acercándose a la cama.

Repasó con la punta de los dedos cada una de las laceraciones producidas por el juego con la fusta, dejó que sus yemas resbalasen sobre los pezones hinchados por la presión de las cuerdas.

Ella despertó del letargo y trató en vano de localizarle a traves de la venda que cubría sus ojos.

Un escalofrio recorrió su cuerpo, haciendola estremecerse

Las manos siguieron recorriendo la curva de su cuello, dejándolo al descubierto.

Sus musculos se tensaron al sentir aquella boca acercándose a su garganta, notó como los dientes rozaban las venas, jugando delicadamente con su fragilidad, sintió la presión de aquellos colmillos atravesando su piel.

El líquido rojo resbaló hasta su pecho lentamente mientras notaba la succión que aquellos labios ejercían.

Sigue, -gimió-, sigue.

Todo su cuerpo se deleitaba con aquella sensación que la invadía, llevándola a un éxtasis letal del que sabía que no regresaría.

Bebió, bebió hasta agotar aquella fuente densa y oscura mientras notaba como se iba extinguiendo entre oleadas de placer.

Cuando terminó, dejó reposar suavemente su cabeza en la almohada.

Los primeros rayos del alba amenazaban en el horizonte cuando abrió la ventana y se marchó.

Sobre la cama, rodeada por una aureola rojo tornasolado, ella sonreía.

Tres Años

July 29th, 2008 (10:07 am)

Sentado delante de su ordenador escribía la ultima página. La releyó sin demasiado énfasis, tan solo comprobando la ortografía.
Tres años, pensó, tres largos años.

Recorrió con el scroll todas aquellas palabras, ni siquiera recordaba de donde habían surgido la mayoría de ellas, solo sabía que estaban allí, y ahora por fín había terminado.

Hizo por rutina una copia de seguridad, despues se levantó y se sirvió un trago largo. Mientras el ardiente nectar bajaba por su garganta vovió a pensar: Tres años.

Se acercó al viejo receptor y buscó en vano algún sonido en el dial. Solo le respondieron chasquidos y ruido de fondo. Tres años.

las ventanas le devolvian siempre la misma vista, un cielo tornasolado en el que un sol desvanecido se ocultaba entre montañas. Tres años.

Lanzó su vaso contra el ventanal, el vidrio rompió el vidrio, el backlite y los fluorescentes, dejando ver tras de si la cruda realidad del muro de cemento. Tres años.

En su mente rememoraba rostros, momentos, pequeños instantes en los que creyó ser feliz. Luego oscuras sombras invadieron sus pensamientos. Recordó el fatídico instante, las ordenes eran confusas, alguien le dictó los codigos.

Podia ver con toda claridad aquel botón. su mano posandose sobre el, la voz que en la emisora ordenó hacerlo... Y lo hizo, apretó el pulsador, los pajaros de fuego se elevaron, llevando su letal mensaje a sus preprogramados destinos. Tres años.

Luego llegó el silencio, el tiempo se quedó quieto, las manecillas giraban sin pausa, avanzando hacia ningún sitio. Tres años.

Habia intentado sin éxito hablar con alguien, escuchar alguna transmisión, captar cualquier atisbo de que no todo estaba muerto. Tarea inutil.

Luego llegó la hora de escribir. al principio ni siquiera era consciente de su propósito, solo escribía. Habló de su infancia, sus amigos, su familia, de Ella...

Pero ahora había terminado, las palabras se agotaron, ya no le quedaba nada mas que decir.

Se acercó al cajón de la mesa, sacó el revolver y lo levantó hacia su sien.

Cuando su dedo rozó el gatillo tuvo una inspiración, volvio dejar el arma y se sentó ante el ordenador.

Si, aún le quedaba algo por escribir, sus dedos se movieron lentamente por el teclado, pulsando una a una aquellas seis letras: PERDÓN.

Mientras alzaba de nuevo aquel trozo de hierro hacia su cabeza empezó a llorar amargamente.


Eran dos

July 9th, 2008 (01:12 pm)

Eran dos
sus miradas se cruzaban sin apenas verse.
Eran dos
compartian un silencio capaz de reventar los oidos.

Eran dos
Sus manos se entrecruzaban en un lazo mistico.
Eran dos
sus cuerpos laxos se entregaban a lo inexorable.

Eran dos
Las cortantes hojas reposaban en el fondo de la bañera.
Eran dos
el agua se teñia de tonos carmesí.

Eran dos
sus latidos se debilitaban al mismo tiempo
Eran dos
decidieron ser solo uno, eternamente.

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